Un gran problema se evitó el Presidente Piñera tras anunciar la relocalización de Barrancones, pues la central no hubiese cumplido con la norma de emisión de material particulado PM2, 5 que actualmente está en trámite.
Una gran interrogante se abrió desde que el Presidente, Sebastián Piñera, solicitara directamente a la multinacional Suez Energy que relocalice su proyecto termoeléctrico Barrancones, el que se ubicaría en el sector de Punta de Choros, al sur de la región de Atacama.
Si bien los grupos ciudadanos que largamente se opusieron a esta central celebraron esta decisión, el sector empresarial manifestó su descontento e instaló la pregunta, ¿qué ocurrió con la institucionalidad?
El director del Centro de Sustentabilidad de la UNAB, Marcelo Mena, cree que esta decisión mitigó con anticipación un desenlace conflictivo, pues esta planta no habría cumplido la norma de emisiones de termoeléctricas que está actualmente en trámite. “En honor a la eficiencia en general, no está mal que hoy, si una termoeléctrica está tramitando su aprobación, mire el cumplimiento futuro de la norma de emisión de termoeléctricas, que por lo demás no significa una tarifa más alta”, asegura.
La entrada en vigencia de la nueva normativa sobre material particulado PM2,5, -que al cierre de esta edición estaba siendo analizada en el Consejo Consultivo de Conama- habría afectado directamente el funcionamiento de Barrancones, porque “esta norma tiene que ver con plantas nuevas, y éstas se consideran en el momento en que empiezan a funcionar, es decir, pueden haber tenido los permisos ambientales inicialmente, pero para poder funcionar tendrían que dar cumplimiento a esta norma en el momento en que entre en vigencia”.
Más allá de la realidad local, la necesidad de implementar normas cada vez más exigentes en materia de emisiones de contaminantes se alinea con la corriente actual que busca reducir la velocidad e intensidad del cambio climático. “Si se quiere reducir las emisiones en general, y la tarea a nivel global es de una reducción del 80% al 2050, considerando que nuestra población aumentará en 50% para entonces; las emisiones debieran disminuir hoy, por persona, en un 90%. Esto es sólo para mantener los rangos del cambio climático en forma aceptable”.
Tecnología de Barrancones
Desde ese punto de vista, la instalación de centrales termoeléctricas como Barrancones contradice esta tendencia. Mena explica que “si uno quiere ignorar el cambio climático, uno puede decir ‘las termoeléctricas a carbón son buenas y pueden seguir avanzando’, son una forma efectiva de tener energía barata, pero eso no es estar preocupado realmente del cambio climático”, afirma el experto.
¿Era realmente el proyecto Barrancones un ejemplo de una central menos contaminante? Pese al 99% de reducción de material particulado, aún así este proyecto representaba un nivel de contaminación equivalente a todas las emisiones antropogénicas de Santiago combinadas. “No era un proyecto del estado del arte, porque correspondía a una planta de carbón pulverizado y el estado del arte actual es de lecho fluidizado”.
Lo mismo ocurría con la remoción de material particulado, pues la última tecnología corresponde al filtro de mangas y no al precipitador electroestático “y la reducción que corresponde no es del 99%, como este caso, sino que el 99,9%, como es el caso de la central Castilla, que siendo casi cinco veces más grande que Barrancones, emitiría sólo un 30% más de material particulado”, asegura el ingeniero.
Minería y Energía
El gas y al carbón se han situado en un lugar relevante en la industria minera como fuentes de energía, pero “embarcar a un país en la huella del carbono, por el aumento de consumo energético de un sector en particular, específicamente por un mayor precio del cobre, es un tema que la minería debe asumir como una responsabilidad”.
¿Cómo se puede mejorar la eficiencia en los procesos de producción energética?
A pesar de la contaminación que producen, no está ahí el problema, sino que en la eficiencia de la minería misma en sus procesos de extracción del cobre. Hay que investigar formas de ocupar menos energía para el cobre, en vez de mover tanto mineral. Por ejemplo, hay que tratar de realizar las biolixiviaciones in situ.
Eso es mucho mejor. No hay ningún proceso que tenga que ser eminentemente contaminante.
¿Por qué las mejoras no se han instalado en la minería?
La razón es que no ha sido una preocupación, pues es un costo más que se paga, pero habrá un momento en que habrá menos cobre y se preguntarán ¿por qué no fuimos capaces de producir con menos consumo energético por kilo de cobre? Analizando diferentes estudios de sustentabilidad de distintas divisiones en Codelco, se puede ver que algunos tienen un costo operativo y de producción tan grande que probablemente, a un precio de cobre bajo, no es rentable extraer.
¿Y qué voluntades se perciben en el país para abordar este tema?
De partida, la ciudadanía amplia, a pesar del respeto que tiene a la minería por su aporte económico, entiende que hoy nos traerá algo negativo, que es el aumento de nuestra huella de carbono a nivel nacional, a niveles mucho más alto de lo que hemos visto y eso nos desprestigiará como país, en otros sectores.
¿Qué papel pueden cumplir las ERNC?
Esta situación ha abierto una discusión. ¿Necesitamos realmente las termoeléctricas o es tiempo de enfocarse en energías más limpias? Creo que si hoy no es el momento para incorporar ERNC, entonces cuándo.
Porque si existe un margen que permite gastar más energía, se debería tratar de tener las inversiones necesarias para poder tener la infraestructura de ERNC que se requiere y si bien hoy no son una alternativa real, porque justamente nadie las ha tomado en serio ni ha invertido, ni se han hecho las subvenciones que han correspondido y siempre se las ha desacreditado como tal, entonces, ahora es el momento de hacerlas.
Panorama energético
Históricamente la minería ha sido el sector productivo más demandante de energía en la zona norte del país. La actividad minera, a su vez, ha generado pasivos ambientales, entre los cuales Marcelo Mena destaca Chañaral. “Habría que preguntarse si el modelo de desarrollo que queremos es una ciudad como Chañaral, Tocopilla, o si queremos algo más inclusivo, como es Canela, o incluso Mejillones, que no está tan impactado pese a la mucha actividad que allí existe”, reflexiona.
Y en un país eminentemente dedicado a las materias primas, como Chile, “las actividades económicas son limitadas en cuanto a lo que hacemos y fabricamos”, explica Mena, “y vemos la energía como un tema estrictamente de generación”.
El problema energético debe abordarse desde una perspectiva global, indica el ingeniero, quien asegura que “es muy importante que Chile entre en el negocio del desarrollar las ERNC pero invirtiendo en el desarrollo de éstas a nivel local. Por ejemplo, ignorar el potencial mareomotriz es absurdo”.
¿Cómo vislumbra el futuro de Chile en materia energética?
Chile sería un país que no estaría en el liderazgo ambiental que siempre ha tenido a nivel latinoamericano. Hay otros países que quieren reducir sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y lo ha declarado. Brasil, México, Perú son países que reducirán sus GEI y nosotros estamos con una tendencia contraria.
Niveles de contaminación desde la torre Titanium
Desde la falla del modelo de predicción en el 2008, un grupo de expertos fue convocado por Conama a un comité, con el objetivo de efectuar recomendaciones. Entre ellos estuvo Marcelo Mena. Una de las propuestas que se formuló fue la necesidad de contar con información en altura para comprender mejor las condiciones de dispersión de Santiago.
En ese sentido, la investigación que actualmente desarrolla la Universidad Andrés Bello, junto a la Dirección Meteorológica de Chile, permite predecir con mayor exactitud los episodios críticos de contaminación.
En la torre Titanium, la más alta de Santiago, se instaló un perfilador vertical llamado Lidar, el que emite un rayo láser y permite obtener un barrido de partículas contaminantes en 360º.
“Estamos muy orgullos de haber participado en esto. El objetivo es ver el transporte regional de contaminantes y cómo impactan a las nubes en el centro-norte de Chile, porque nos dimos cuenta que estas nubes tienden a ser más brillantes y a enfriar la atmósfera, pues reflejan la luz solar y abajo está más frío”.
Fuente: Revista Nueva Minería


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