TERMOELECTRICA BARRANCONES

                               

 

Señores Integrantes de la Comisión Regional

 

del Medio Ambiente COREMA

 

 Región de Coquimbo

 

                                                                                La Serena , 30-3-08

 

 

 

 

      Distinguidos señores y señoras

 

 

      De acuerdo al artículo 19 de la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, nos permitimos dirigirnos a ustedes para presentar nuestras preocupaciones, en relación con la instalación en la comuna de la Higuera , Punta Barrancones de  una Central Termoeléctrica denominada “Central Barrancones” cuyo estudio de Impacto Ambiental ha sido analizado por nosotros y en el que hemos encontrado muchas deficiencias legales y carencias de información, que no permiten que estemos tranquilos respecto del proceso de evaluación y que temamos que este estudio sólo sirva como legitimación para aprobar la instalación de una central que representa una seria amenaza para el desarrollo de nuestra comuna y de  nuestra región, que tienen vocación turística reconocida en el país y en un sector libre de contaminación y de reconocida aptitud para actividades de pesca artesanal y desarrollo de explotación de recursos hidrobiológicos, donde existen áreas de manejo de estos recursos que van a ser seriamente afectados por el proyecto. Es decir si se instala este proyecto, como el mismo estudio lo reconoce generará impactos adversos en el medio ambiente que afectarán a toda la comuna de la Higuera y también los intereses de los pescadores artesanales en general y los que tienen áreas de manejo en particular.

 

Además se debe consider que no es la única central termoeléctrica que se pretende instalar, ya que se sabe además  de las centrales Punta Colorada que ya obtuvo su autorización, Farellones y otra que estaría en proyecto por la Compañía Minera del Pacífico; todas ellas sin la debida consideración del ordenamiento territorial, de la vocación turística de la comuna y de la compatibilidad con otras actividades económicas realmente sustentables tales como el turismo masivo y de intereses especiales, las áreas de manejo de recursos hidrobiológicos y la generación de energías limpias tales como la  obtenida por los parques eólicos.

 

Nos resulta del todo contradictorio que mientras nuestras autoridades, junto con universidades y otras fundaciones promueven el turismo, las actividades productivas sustentables y la preservación de los recursos naturales, una empresa pretenda instalar una central con alto potencial de contaminación del aire, agua, suelo y del medio marino en una zona de alta fragilidad ambiental y atractivas bellezas naturales, ya que como se sabe, las centrales termoeléctricas a carbón tienen un alto potencial contaminante porque  emiten gases tóxicos tales como Dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y especialmente material particulado respirable MP-10 ( bajo 10 micrones) que amenazan la salud de la población y generan otros contaminantes secundarios como el ozono y la lluvia ácida, especialmente por la humedad de las zonas costeras y que la construcción y la operación del puerto es incompatible con la presencia de actividades como la pesca artesanal y la presencia de áreas de manejo.

 

Nosotros queremos que se busque una localización alternativa en el país  para instalar la central Barrancones a fin de ser consecuentes con la planificación del territorio de la Región de Coquimbo, el desarrollo sustentable y la opción por tecnologías limpias de generación eléctrica.

 

 

Potencial es la contaminación y el deterioro ambiental producido por  la central Barrancones, el puerto  y su depósito de residuos contaminantes y peligrosos.

 

 

Información presentada en el mismo estudio de Impacto Ambiental indica que para producir 540 MW de potencia eléctrica será necesario descargar, almacenar, pulverizar y quemar unas 894000 toneladas al año de carbón con alrededor de un 12 % de cenizas, descargando al medio ambiente 270.000 metros cúbicos de cenizas y escorias  que serán almacenadas como residuos sólidos en un vertedero, residuos que contaminarán el suelo en  una superficie de 59 hectáreas y el resto se descargará a la atmósfera en forma de material particulado respirable y altamente respirable a razón de 1643 toneladas de partículas en el año, más los gases contaminantes emitidos a la atmósfera en el mismo período serán 3.278.000 toneladas de dióxido de carbono de reconocido efecto invernadero, 3285 toneladas de dióxido de azufre, 1607 toneladas al año de óxidos de nitrógeno, además de varias decenas de toneladas  monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles , algunos de estos cancerígenos; contaminantes del aire que recorren largas distancias generando efectos nocivos sobre la salud de la población y lluvia ácida, que afecta las actividades agrícolas, la ganadería y los recursos hidrobiológicos. 

 

 

Todas estas descargas al ambiente corresponden a las que no serán retenidas por los mecanismos de control que el titular del proyecto presenta en el estudio de impacto ambiental y constituyen contaminación ambiental que no será mitigada ni compensada.

 

Por otro lado, los efectos en el medio marino costero serán devastadores sobre el frágil ecosistema y los recursos hidrobiológicos, sobre todo  si se considera que científicos especialistas del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Aridas (CEAZA) que objetan la instalación de la central en Totoralillo Norte han denunciado que la extracción de millones de metros cúbicos de agua de mar para los sistemas de enfriamiento de las calderas y para la desulfurización de los gases que será retornada al mar como residuo industrial liquido  a mayor temperatura, representa una absorción de 40 metros cúbicos por segundo de agua de mar, lo que significa que en un año y medio se eliminarán huevos y larvas en un volumen de agua equivalente a la Bahía de Tongoy y en el caso de la  central Barrancones sucederá algo parecido en las bahía de Ramadilla.

 

Pero los efectos más graves que el propio estudio de Impacto Ambiental reconoce a causa de  la construcción y operación del puerto son la pérdida de actividades económicas específicas que sufrirán los pescadores artesanales  y quienes tienen áreas de manejo en el sector; la alteración de las características de los sedimentos marinos; la disminución de hábitat para la biota marina; la modificación local del patrón de corrientes; la alteración de la  calidad físico química de la columna de agua de mar entre otros.

 

 

Deficiencias del Estudio de Impacto Ambiental que debieran significar su rechazo.

 

           En general las deficiencias se refieren a incumplimiento de la normativa general y sectorial en materia del emplazamiento del puerto, de la central y del depósito de cenizas y escorias y en la insuficiencia de las medidas de compensación que se proponen para los impactos que se producirán en el medio marino y las actividades económicas asociadas. Específicamente se identifican las siguientes deficiencias.

 

 

1.   El análisis que se hace para justificar la forma de ingreso del proyecto  al Sistema de Evaluación de Impacto ambiental indica como causal la letra c) del artículo 10 de la Ley , Centrales generadoras de energía mayores a 3 MW. Se omite que el proyecto también debió ingresar por la letra f), que se refiere a puertos y terminales marítimos entre otras instalaciones y la letra o) del mismo artículo proyectos de depósitos de residuos industriales sólidos (vertedero de cenizas); lo anterior lleva a que los impactos ambientales del puerto y del depósito de cenizas no sean abordados con la suficiente rigurosidad y las medidas de control de esos impactos sean insuficientes. Por lo que no se cumple con la justificación que requiere la ley 19.300 para la razón de ingreso del proyecto  al SEIA.

 

 

Ausencia de justificación de la localización del proyecto de acuerdo con la letra c1 punto 10 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. El estudio omite la justificación de la localización del proyecto. Sólo se dan razones económicas para emplazar el proyecto en el sitio propuesto. No se justifica desde el punto de vista ambiental el emplazamiento del puerto, de la central y su depósito de cenizas y escorias. No se indica cuáles sitios fueron descartados ni las razones de su descarte, con lo que se infringe el D.S Nº 95 /2000 que reglamenta el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

 

 

 

 

Localización del proyecto en un sitio destinado para otros usos preferentes por la zonificación del Borde Costero de Región de Coquimbo. Usos preferentes  ratificados por Decreto Supremo del Ministerio de Defensa Nacional.

 

El sitio donde se proyecta el puerto y la central tiene como uso preferente las actividades de la pesca artesanal y la instalación de caletas y áreas de manejo de recursos hidrobiológicos . No se indica como usos preferentes para el área la instalación de industrias de generación de energía ni instalaciones portuarias. En este sentido la propuesta de emplazamiento del puerto y la central no sólo se aparta del uso preferente previsto sino que provoca la pérdida de actividades económicas que tienen un uso preferente, como son las áreas de manejo del sector de Chungungo, tal como lo reconoce el mismo estudio de Impacto Ambiental.

 

Por otro lado, el depósito de cenizas y escorias de la central se pretende emplazar en el mismo sector del Distrito Cruz grande que es zona de restricción por riesgo de aluviones de acuerdo a la misma zonificación del borde costero. No se presenta en el E.I.A un estudio ni plan de contingencia por el riesgo de que aluviones afecten el vertedero y redunden en contaminación del suelo y medio marino por metales pesados como resultado del colapso del vertedero.

 

En resumen la propuesta de emplazamiento del proyecto infringe la zonificación establecida en el documento “Zonificación de los Usos del Borde Costero de la Región de de Coquimbo” elaborada por la Comisión Regional del Borde Costero en Septiembre de 2005 y ratificada por el Decreto Supremo Nº 518 del 2005  de la Subsecretaría de Marina, Ministerio de Defensa Nacional que Declara Area de Usos Preferentes Específicos los Espacios del Borde Costero del Litoral de la IV  Región de Coquimbo.

 

Por lo tanto sería contradictorio que la Comisión Regional del Medio Ambiente aprobara un proyecto que se aparta de lo establecido en la zonificación de la Comisión del Borde Costero.

 

 

4.  El Estudio de Impacto Ambiental no presenta las evidencias que permitan descartar que las cenizas volátiles de la central sean un residuo peligroso, las que están clasificadas como tales en el artículo 90, A2060 del D.S Nº 148/2004  del Ministerio de Salud, Reglamento Sanitario Sobre Manejo de Residuos Peligrosos. El E.I.A  hace alusión a la EPA , no obstante en Chile es la Autoridad Sanitaria la que debe determinar si un residuo es peligroso con las evidencias que el mismo Reglamento señala, lo que el Estudio no incluye.

 

Por lo tanto no se cumplen los requisitos para la obtención del Permiso Ambiental Sectorial Nº 93 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental referido a la disposición final de residuos de cualquier clase que señala el Código Sanitario en sus artículos 79 y 80.

 

 

 

 

Para los impactos más significativos que determina el estudio que son la pérdida de actividades económicas específicas que sufrirán los pescadores artesanales  y quienes tienen áreas de manejo en el sector; la alteración de las características de los sedimentos marinos; la disminución de hábitat para la biota marina; la modificación local del patrón de corrientes; la alteración de la  calidad físico química de la columna de agua de mar, las únicas medidas que se presentan como compensación es la capacitación para los pescadores afectados y para un miembro de la familia, y la realización de un estudio para localizar nuevas áreas de reclutamiento de recursos bentónicos; y como compromiso se pretende crear un fondo concursable  para la pesca artesanal.

 

Tales medidas son absolutamente insuficientes y están indeterminadas: el estudio debió haberse terminado en el presente proceso de evaluación. La capacitación no es pertinente como moneda de cambio por la pérdida de recursos naturales y por la pérdida de actividades económicas. El Fondo Concursable  aparece como algo voluntario y  no como una medida de compensación , no se señalan montos ni la forma de cálculo que permita determinar si los beneficios son proporcionales a las pérdidas. Por lo tanto el proyecto no se hace cargo con medidas de compensación adecuadas para el efecto señalado en la letra d) del artículo 11 de la ley 19.300 referidos al valor ambiental del territorio, (un área libre  de contaminación), alteración significativa de vida y costumbres de grupos humanos, (pescadores que perderán sus actividades productivas) y letra b) efectos adversos sobre los recursos hidrobiológicos que serán afectados por las emisiones de energía  (explosivos), alteración de corrientes, modificación físico química de los sedimentos y columna de agua de mar como resultado de la construcción y  operaciones del puerto y la central.

 

 

De acuerdo con los puntos expuestos y considerando el artículo 16º de la Ley 19.300, se concluye que no se da ninguno de los requisitos para la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Central Barrancones, es decir, no se cumple con la normativa ambiental, la ley 19.300 y su Reglamento del Sistema de Evaluación de impacto Ambiental y el  Nº 518 del 2005  de la Subsecretaría de Marina, Ministerio de Defensa Nacional que Declara Area de Usos Preferentes Específicos los Espacios del Borde Costero del Litoral de la IV  Región de Coquimbo; no se tiene acceso al permiso ambiental sectorial Nº 93 del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y el proyecto no presenta medidas de compensación apropiadas para los efectos características señaladas en el artículo 11 de la Ley 19.300 Sobre Bases Generales del Medio Ambiente.

 

 

 

 

 

 

Por lo tanto se solicita a la Comisión Regional del Medio Ambiente que rechace el Estudio de Impacto Ambiental de la Central Barrancones.

 

 

 

 

Saludan atentamente a Ud. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

       Rosa Rojas                                                    Jan van Dijk

 

      Presidenta                                                          Secretario

 

 

 

e-mail: despertarambiental@gmail.com

 

 

MOVIMIENTO EN DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE  Pers. Jur. 199

 

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